Residentes Microscópicos; de visita al Mundo Macro

Texto y Fotos: Mario García Toribio

Sobre el Paseo de la Reforma, a la altura del Museo de Antropología, los transeúntes caminan como si el calor del sol persiguiera sus pies. Una vez que la figura de Tláloc queda atrás, andando hacia el Altar a la Patria por la acera del Bosque de Chapultepec, el mundo se hace pequeño.

De pronto, por el camino, aparecen criaturas sin piernas. No tienen ojos, brazos, nariz, ni boca, o eso parece. Es necesario detener el andar. Y es que los colores del mundo cambiaron para poder apreciar mejor a estos seres invasores.

Trotadores, empleados, familias y mascotas, hacen paradas continuas para admirar a estos organismos que permanecen pasivos ante la mirada de curiosos. Parecen de otro mundo, y así es, ellos están de visita, vienen desde muy lejos, o desde muy cerca mejor dicho. Los personajes aquí mencionados podrían estar viviendo en cada persona que se detuvo a mirarlos, pero no habían tenido cortesía de darse a conocer.

***

Las Rejas de Chapultepec tienen invitados especiales. A partir de este lunes 27 de julio y hasta el 30 de agosto de 2015, será posible conocer un universo ajeno al ojo humano. La vista microscópica de varios microrganismos será expuesta durante más de un mes en esta zona del Paseo de la Reforma en la Galería llamada “Las maravillas del mundo microscópico”.

De acuerdo con una escala expuesta en esta Galería, si estos microorganismos midieran dos metros de altura, los seres humanos tendrían una altura mil 800 kilómetros, poco más de un viaje de la Ciudad de México a Guadalajara ida y vuelta.

Es el Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular del Centro de investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), quien proporcionó el material visual expuesto en la Galería Abierta para que los visitantes del Bosque de Chapultepec conozcan estos organismos. La infectómica se encarga de estudiar los microorganismos que provocan enfermedades para conocer sus proteínas y genes.

Las fotografías ampliadas y obtenidas en microscopio, exhiben el comportamiento de los microorganismos nocivos para la salud humana y la forma en que pueden contagiar a una persona. Entre diagramas animados, imágenes a escala microscópica y algunas coloreadas por , para su mejor entendimiento, el paso a pie por esa zona se convierte en un “¿Eso vive dentro de mí?”

Se trata de una oportunidad para enfrentar a los seres que causan malestares de distinta gravedad para la salud. Las fotografías muestran desde bacterias en el momento exacto en que devoran los glóbulos rojos de la sangre, hasta parásitos que habitan otros organismos antes de llegar al ser humano y cómo se reproducen dentro de cada especie en la que habitan.

Es momento de verles la cara –si la tienen- y decir “fuiste tú”. Cada uno de los parásitos expuestos a través de su fotografía microscópica, tiene un historial delictivo. Las amibas, por ejemplo, pueden causar deshidratación a tal grado que el ser vivo donde habitan no lo soporta y muere.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) registra casi 50 millones de infecciones nuevas por amibas cada año. 70 mil muertes humanas en el mismo lapso son por culpa de este parásito.

Cada detalle del cuerpo de esos seres microscópicos está ahora frente a las miradas de quienes, tal vez, siempre quisieron saber quién es el culpable de las enfermedades como la amibiasis o algunas infecciones.

A veces la pregunta de qué tan grande es el Universo ronda de forma más frecuente que la de su opuesto, ¿qué tan pequeño es el universo?

  • No se han encontrado comentarios