Una historia que debe ser contada, jamás imitada.

Entrevista  a Sebastián Marroquín en el programa de radio: Charros vs Gansgters

 

Por José Luis Alonso

@jl_pimpon

 

 

Sebastián Marroquín, hijo del famoso narcotraficante Pablo Escobar, presenta la historia que vivió como hijo de este capo en el libro llamado Pablo Escobar: Mi Padre. Autor que fue entrevistado por Jairo Calixto Albarrán y José Luis Guzmán "Miyagi", en su programa Charros vs Gangsters el pasado 6 de marzo, que se transmite de lunes a viernes en el 102.5 de la FM de 19:00 a 21:00 horas.

En esta entrevista, el hijo del famoso narcotraficante nos cuenta la verdadera historia de la vida de su padre, la cual, reconoce, debe ser conocida para que no se vuelva a repetir.

En el contexto que el país vive, donde la inseguridad y la delincuencia organizada, en algunos estados del País, ha puesto en jaque a los gobiernos, tanto locales como federales; resulta de importante relevancia escuchar la voz del hijo del narcotraficante Pablo escobar, quien marcó en la historia de Colombia, un parteaguas, misma que, de acuerdo a expertos en el tema, estamos repitiendo en México.

En el programa de radio, Sebastián reconoce que una de las fechas que lo marcó fue en agosto de 1984, cuando Pablo Escobar mandó matar al ministro Rodrigo Lara Bonilla, acción  con la que inició la Guerra contra las instituciones colombianas.

Marroquín platicó también acerca de la entrega de Pablo Escobar a las autoridades, comenta que fueron las presiones de la misma familia lo que orilló al capo entregarse. Narra cómo Pablo es llevado a la catedral, donde tenía todas las comodidades y la familia lo veía como una segunda oportunidad para cambiar las cosas, pero vieron con ingenuidad dicho cambio, ya que al poco tiempo el capo volvió a delinquir, esta vez desde la cárcel.

También habló acerca de los medios de comunicación,  hace una crítica fuerte de la apología que se hace en los medios de comunicación, muchas veces sólo se habla del glamur  y los lujos de la forma de vida del narcotraficante y como han hecho que su padre,  sea un producto aspiracional para muchos; nunca se habla del otro lado de la moneda. Destaca que son pocos los buenos momentos que vivió, en contraste a los malos, que fueron los más, ya que siempre estaba huyendo de las autoridades y de los enemigos de su padre.

Durante la plática, narró una de las experiencias que vivió junto a su padre, hecho que lo marcó para no seguir los pasos de su progenitor, no volverse un narcotraficante: “…al estar huyendo de las autoridades llegaron a una de las casas de seguridad en Medellín, la familia llegó con los ojos vendados por motivos de seguridad, ya que si éramos capturados por las autoridades,  no podíamos indicar dónde estaba escondido mi padre”. En el barrio donde estaba ubicada la casa de la familia Escobar, hubo una redada de las autoridades, por lo que apagaron las luces y trataron de no hacer ruido, aparentar que no había nadie en la casa; al pasar una semana, la redada continuaba y los víveres escaseaban. Comenta de lo paradójico que resulta la vida: no poder salir a comprar ni un kilo de arroz por el miedo de ser capturados, a pesar de tener miles de millones de dólares. Estas son de las cosas que no se dan a conocer por algunos de los medios de comunicación.

Habló también del tema de la fortuna de su padre y del capítulo que le dedica en su libro a este tema, en el cual explica como una gran parte se lo gastó en la guerra contra el estado y lo que quedó, se lo repartieron entre las autoridades y enemigos de su padre.

Sebastián Marroquín define a su libro como: “la verdadera historia, sin agendas ocultas”; y a su padre lo define como el más amoroso del mundo, termina con la frase: la vida del narco no es como la pintan. 

Gente en la conversación

  • Invitado - Liz

    Es difícil justificar a personas con una vida así, podrían ser seres humanos pero ellos son los primeros en quitarse esa etiqueta